Edificio Odriozola

Reconstrucción de la fachada principal

Es esta una obra del arquitecto Alejandro Rodríguez Sesmeros, realizada en 1.875, inicialmente constaba de un bajo y dos plantas, a las que posteriormente fue añadida otra planta más, en 1.908. Cabe destacar la altura de cada planta 5 m., su diseño con motivos ornamentales de gran riqueza y resalte, pilastras acanaladas rematadas con capiteles corintios y compuestos, y un planteamiento diferenciado en los dinteles de las puertas de cada planta.

El encargo


En el año 2006, tras dos años de trabajo se reconstruyó la casa Odriozola, actual Delegación de Pesca de la Comunidad Económica Europea, situada en la calle García Barbón nº 4, en Vigo. Tras su derrumbe accidental, en el que sufrió graves desperfectos, sumados a los ya existentes, en su centenaria existencia, pues fue objeto de reformas, acometidas y mutilaciones derivadas del progreso y adaptación del edificio a los nuevos tiempos.


A través de la recuperación que se ha hecho de la fachada, se observó la utilización de, por lo menos, cuatro tipos de granito distintos, utilizando el de grano más grueso para la sillería y el grano más fino y de apariencia caliza para las tallas, capiteles, escudos y piezas especiales (pues éstas eran piezas denominadas “de conta” que se pagaban a otro precio, en relación a su calidad).

En su estructura se contempla el espesor de la fachada, en unos 60 cm. de espesor, pues portaba la carga de la obras, pisos y cubierta de madera en su interior, balconadas y resaltes en su exterior, siendo provocado el derrumbe por el desmontaje de la obra colindante.

Reconstruir el trabajo del Maestro


También los ornamentos van variando en la misma línea, configurando un conjunto simétrico pero con singular tratamiento para cada altura (es como si viéramos variadas fachadas en la misma), asignando más complejidad en función de si está más cerca del transeúnte. Y por otro lado, en su remate superior se resalta la balaustrada realizada en tramos de 1 pieza entera recalada compuesta de base, anillos y pasamanos, de calidad inigualable y gran complejidad de elaboración, con encuentros en el remate central del ático, acompañada de dos pilastras con remate modernista (a destacar estas piezas por su originalidad) y un óculo central con ornamentos en forma de cinta y clave central. Refinadísimo tallado culminando un conjunto espectacular, tanto por el virtuosismo del trabajo de la fachada como por la concepción del diseño.

En la reconstrucción de la fachada se tuvieron en cuenta diversos requerimientos, adaptándolos a las nuevas necesidades de la obra, pero respetando la fachada original. Entre éstas, su volumen, localización, composición y anclaje suponían un cambio, en algunos casos, opuesto al original, pues en este caso ya no soportaba la fachada la carga del edificio, sino al contrario, la estructura soportaba la fachada.

Colocación


Tras componer las cuatro plantas, en 16 meses de trabajo, se fue iniciando su traslado y colocación. Progresivamente se fue anclando a la estructura según se subía, pues al llevar voladizos y balcones se necesitaban reforzar cada 1,5 m de altura para restar contrapeso. Surgió la necesidad de apuntalar, desde el suelo, todos los balcones por la misma razón, y la consecuente aplicación de fijaciones en proporción al voladizo.


En cuanto a su volumen se planificó su rebajado posterior al 50% del original, para evitar el peso excesivo de carga sobre la estructura, quedando en aproximadamente en 1.000 kg/m2.

Se procedió posteriormente a la localización y composición, colocando sobre el suelo cada planta, para verificar las piezas reparables, realizar las nuevas, los planos, cotas y numeración.

La coronación


En la última planta se colocó el alero, de volúmenes ciclópeos, pues antiguamente se ejecutaban las obras considerando el efecto óptico, en el cual se desarrollaban piezas más grandes según estaban más lejos del suelo. Coronándolo un remate y balaustrada con encaladuras, resaltes y ornamentos, como epílogo del resto de la obra.


En el transcurso de esta reconstrucción, fue fundamental el propósito de la promotora, Rogina Instalaciones S.L, de realizar una obra de referencia, aportando su apoyo en todo momento.

Se concluyó la reconstrucción de esta fachada después de dos años (se estimaron para hacerla nueva ocho), quedando en segundo lugar los problemas y soluciones que toda obra implica, siendo conscientes de la oportunidad de haber recuperado y levantado una obra histórica, ejecutada por profesionales con métodos hoy extinguidos, siendo testigos de su proceder, como si hubiéramos leído un libro escrito hace ciento treinta años.