Diseño en piedra – Innovación – Tradición

Un estudio previo de la obra, es tan importante como la ejecución de la misma, transmitir la creatividad, proporción y armonía, representan un desafío al comenzar cada proyecto. Solo con ayuda de la experiencia, pericia y conocimiento se pueden superar las expectativas, como decían los antiguos maestros, piedra sobre piedra.

 

Diseño


Tras diversos bocetos y diseños previos, se valoran y estiman, por su singular originalidad y en base a un boceto final, se plantea el concepto de la obra, dividido en 3 pautas,

La primera estético-proporcional, armoniza y equilibra, la Forma externa y la proporción interior, fusionando formas, volúmenes y vacíos, con secuencias, múltiplos y medidas.

El segundo Pasional, los griegos lo denominaban Phatos, se va germinando en el proceso de bocetos previos, y no siempre sale a la luz, es el alma de las obras y le da el punto emocional,


y el tercero y no menos importante, planificación de la ejecución, que comprende el plano y modelo a escala, plantillas, despiece, previsión, etc. También se pulen y estilizan detalles.

Innovación


En los últimos años se han incorporado nuevas tecnologías y métodos, complementando el proceder tradicional. Con la instalación de las mejores marcas (Breton) de maquinaria de control numérico, con programas específicos para corte, desbaste y perfilado, simplifican y agilizan el trabajo y aprovechan mejor los bloques de granito, esta maquinaria de última generación, garantiza unos parámetros de corte preciso y gran versatilidad, ya que están gestionadas por software de Control Numérico y sistema CAD-CAM, la formación técnica continua, es indispensable y compleja.


Este nuevo planteamiento es fundamental en la determinación de mejorar el método de trabajo en estos últimos años, que estaba en su fase de corte y desbaste perimetral con Maquinaria en un 25% y artesanalmente un 75%, a dia de hoy casi se ha invertido el porcentaje con aprox. un 30% manual. El resultado es que el material que sobra, se realice con maquinaria de Control Numérico, y el acabado, texturas y detalles, manualmente, sustituyendo el duro y lento desbaste manual, ya que este no revierte ni se plasma en el resultado, en cambio en su acabado final el Artista/Artesano imprime y resalta los detalles y texturas valorizando la obra. Sin embargo hay piezas y obras en las que por complejidad de la misma, no es posible acometer dichas técnicas y gran parte o todo se desarrolla manualmente.

Los nuevos sistemas y métodos también contribuyen en otros factores como seguridad, comodidad, formación, valor añadido, tanto a la obra como a los autores y partícipes.

Tradición


En estos años se superaron difíciles retos, que añaden experiencia y pericia para futuras obras, para tallar una forma en el Granito hay que visualizarlo previamente, pensar en el futuro es anticiparse, hay que afrontar nuevos métodos, ideas y desafíos, y sin embargo,
al contrario de lo que se cree, recuerdo siempre lo que decía uno de mis maestros, Guillermo Feal, “todo está por descubrir, no es el exterior lo que tienes que observar.“


Atendiendo a estas premisas, es necesario tener una base, sustentada en la tradición, el aprendizaje de los métodos tradicionales, es imprescindible , donde los maestros impedían el uso de herramientas y maquinaria moderna, para acostumbrar y perfeccionar al aprendiz. Hoy en dia es lamentable ver la precariedad, con el uso de las herramientas manuales, no solo por falta de costumbre, también por el desconocimiento de sus métodos y movimientos, el simple golpeo de la maceta al cincel o puntero, requiere de una técnica, perfeccionada a través de los años, con la que se consigue trabajar toda la jornada sin tanto esfuerzo, efectuando un golpe mucho más efectivo.

Hoy por hoy los métodos tradicionales no son necesarios (que no falte la electricidad) pero su conocimiento ayuda a comprender hasta que límite y de qué forma se talla, el contacto de las dos manos con la herramienta y maceta sensibilizan al escultor o tallista y este acompasa sus movimientos e intensidad, en función del proceso, desbaste, encajado, labrado, acabado.

 

Es fácil discernir entre obras, con base tradicional y sin ella, en las primeras tienen un buen acabado, homogéneo y sin imperfecciones, en las últimas intentan camuflar estas carencias, en una mezcla de texturas, irregularidades y quiebros. Es notorio el ansia general de protagonizar y desvelar nuevos métodos y texturas, ante el desconocimiento u omisión de años de tradición, atribuyéndose nuevos logros, sustentados solo por la teórica, que gestan tras una apurada autoconvicción.

 

Es muy lento el trabajo y aprendizaje en los inicios, incompatible con la velocidad e impaciencia de nuestros días, pero templa y forja el oficio – Obra, ofreciendo un acabado de acorde con el material, inalterable a través de los años.

Se podría escribir mucho, sobre los detalles y matices de estos maestros, de como endurecian y ablandaban las piedras, en las frecuentes soluciones, a distintas necesidades, al contrario de lo que se cree, reparaban las roturas y defectos de la piedra “pejaban” uniendo o sellando con ceras naturales, más duraderas que los pegamentos sinteticos actuales, hasta el punto de unir columnas rotas, esculturas y piezas ornamentales, aún en pie al dia de hoy, después de cientos de años, cuando se necesitaba que la piedra aguantara el calor, la “mataban”, de esta forma la ablandaban, para endurecerla la “resucitaban”, cuando el material se desgranaba y no permitía la talla, si era delicada y estrecha como rosetones, o detalles de esculturas como espadas, la “nerviaban”, e inconcebiblemente también las “casaban”. Utilizaban patinas y policromias, métodos de instalación y manipulación del material muy especializados en diversos gremios estructurados.

En la actualidad no se ha conseguido hacer ninguna obra de piedra, que supere las antiguas. Reconocer, preservar, estudiar y rescatar una tradición milenaria, forma parte de nuestro compromiso,con nuestra propia identidad.

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